TESTIMONIO DE JUAN CARLOS
No era sexo tántrico ,lo que buscaba,, era un masaje tántrico de relajación al que asistiría para dar testimonio de mi vivencia.
Llegué al lugar puntualmente a la cita acordada, era un local bien ubicado en una zona comercial en el rumbo de la narvarte, me vi ante una puerta sin letrero, abierta al aire libre en una excelente ubicación. Al no saber lo que me esperaba toque el timbre y se abrió la puerta, incluso seguía yo pensando en una escena pornográfica, por lo que me decidí ducharme muy bien y así llegar guapo y preparado como si fuera a un encuentro sexual con Angelina Jolie Toqué la puerta y me abrió una mujer de unos 35 años vestida de blanco, creo hasta eso era parte del ritual.
El lugar estaba decorado con buen gusto, limpio y ambientado con música agradable y un ligero aroma a esencias. Y como sé que les interesa, de semblante amable y agradable, me pareció guapa de nombre Marisol
.

La verdad Marisol me trató muy bien desde el inicio, con calma me invitó al fondo del local y me dejó a solas para que me desnudara y me indicó me recostara en la camilla de masajes boca abajo.
El sitio era muy guapo con un ambiente de aromas y velas que daban un toque especial y confortable al lugar. Yo, como lo dije anteriormente, me entregué a la experiencia y me sorprendió escuchar las siguiente palabras del masajista: RELAJATE HAZ RESPIRACIONES PROFUNDAS, A PARTIR DE ESTE MOMENTO TE ABANDONAS A LA TERAPIA.
Me desnudé y me acosté siguiendo las indicaciones. Sonaba una música tranquila tipo “Enya”, aunque no soy fan de esa música. Escuché los pasos de Marisol entrando de nuevo a la habitación. Y como yo estaba totalmente desnudo puso una sábana blanca de tela fresca sobre mis gluteos.
Para empezar el masaje me dijo unas palabras de bienvenida, todo con un tono de voz muy suave. Yo ya me sentía a muy agusto, y esperaba que comenzara con mi espalda y así lo hizo…
No puedo negar que Marisol tiene muy buenas manos. Yo a todas estas, tenía los ojos cerrados y ni siquiera me preocupé en voltear a verla. Masajeó todo mi cuerpo de una forma muy profesional: me dijo que en ese masaje no acostumbraba hacerlo asi vigorosamente pero como me vio nervioso lo hizo para relajarme. (cortesia muy linda por cierto),espalda, brazos, cuello, manos, piernas, pies, dedos… poco a poco bajaba a mis glúteos (para quienes no tienen la dicha de saberlo, no existe buen masaje que no incluya los glúteos. Son un musculo importante y masajearlos ayuda notablemente a relajar todo el cuerpo). Y quiero pedirles que dejen de pensar de manera sexual de todo esto, que aún no hemos llegado a ese punto.
El masaje lo recibí con aceite y distintas esencias aromáticas que, según me explicó la masajista, eran “mis esencias”. Élla las había elegido al azar al momento de mi llegada según mi energía, dijo. No se que era pero creo que tenían algo de uva y menta fresca que ciertamente, eran agradables.
Me dejé llevar y comencé a disfrutar como mi cuerpo se convertía en una especie de masa que se moldeaba suavemente y con energía. Era rico y relajante sentir algo así; tanto que en ocasiones llegué a soltar uno que otro suspiro. Pero lo que no sabía era que esos suspiros se convertirían en jadeos, justo cuando usó sus manos (con guantes de latex y aceite ,en mis glúteos y comenzó a tocar un poco más adentro, (vease masaje prostatico)sentí una plenitud maravillosa.
¡Ya está! Esto era lo que algunos temían…
Comenzó a masajear mis glúteos y el esfínter de mi ano poco a poco, sin penetración. Yo sentía el ir y venir de sus manos; y luego volvía a la espalda y en ocasiones bajaba otra vez a mis glúteos. Yo, como ya estaba en una especie de estado alfa, totalmente relajado y no pensando en nada; me sentí confiado por lo que no me asusté ni me ofendí en ningún momento, al contrario recibía con agrado aquellas sensaciones de mí cuerpo. Hubo momentos en que pensé que me diría algo, pero creo que élla notó que yo no tenía ningún problema, así que prosiguió con su faena.
Luego de unos minutos comenzó a introducir y masajear mi ano un poco y cuidadosamente con sus dedos. Ahí si obviamente di un pequeño movimiento como reflejo. A pesar de todo no lo veía como algo sexual, algo muy especial estaba sucediendo, y poco a poco mi mente comenzó a viajar y empecé a sentir una erección.a esas alturas yo me estaba imaginando ponerla en todas las posiciones posibles, la imaginaba jadeando..mil cosas revoloteaban mi cabeza.
La cosa prosiguió con dedos, masajes, manos y Yo con los ojos cerrados estaba en el cielo, aunque no niego que en ese momento si deseaba que mi fantasía pornográfica se hubiese hecho realidad – con ella, por su puesto, aunque no era mi tipo, tampoco me resultaba nada despreciable, y yo, no queria desaprovechar el momento.
Mi parte favorita, aunque no lo crean era cuando tocaba mis pies. Así que era una combinación de sensaciones y sentimientos muy agradables. Pero todo iba a cambiando un poco, siempre agradable.
Luego de terminar con la parte posterior de mi cuerpo, élla me pidió que me volteara. Yo, obviamente no quería hacerlo, tenía una erección como para levantar la carpa de un circo, pero pensé que ella estaría acostumbrada así que orgullosamente me giré. No hubo comentario alguno y después de masajear mi cabeza, continuó masajeando mi cuerpo ahora boca arriba, cubriendo parte de mi cuerpo con la sábana.
Se preguntarán si llegó a tocar mi pene erecto. Y si, lo hizo. masturbándome,vigorosamente, hacia pausas movimientos lentos, pero cuando hizo una combinacion de estimulacion anal mas la del pene , wao en ese momento quise levantarme de la cama, ¡quise besarla¡¡y ella me dijo: haber haber inhala, exhala, ¡¡no me permitio pararme¡¡,, asi solo tocó un poco, de nueva cuenta el mismo proceso como respetando el límite que ella misma establecía en un lenguaje sin palabras. Obvio que es muy erótico el proceso. Tan erótico que en algún momento del masaje yo intenté masturbarme – que vergüenza -. Pero élla tomó mi mano y la retiró hacia mi costado, diciéndome:.
“Deja, suelta el control por un momento,
disfruta del masaje y disfruta de las
sensaciones que siente tu cuerpo”
Al terminar si porque a la tercera ya estaba yo en un estado tal, que queria desahogarme, y lo que siguio a continuacion fue un orgasmo grandioso, ella se dio cuenta y me dijo descansa, duerme si puedes yo ya ni conteste, me di cuenta que salio de la habitacion.volvio con una botellita de agua que me supo a gloria, me pare y la abrace y ella me correspondio.
El masaje tántrico sirve para relajarte, ayuda a que experimentes con tu cuerpo y a sentir cosas que quizás no habías sentido antes. La verdad me gustó muchísimo.
Cuando terminamos me dejó un momento a solas con la música y después me senté y cuando volvió comencé a preguntarle cosas. Entre ellas:
“¿Por qué no me dejaste masturbarme? o tocarte,Me hubiese gustado chuparte, besarte,”. A lo que respondió: “en el tantra la idea es no dejar escapar ese tipo de energía. La energía sexual es muy poderosa. Hoy en día desperdiciamos energia, en el sexo, en la Internet, en cuartos oscuros, con desconocidos, con pornografía… Y el tantra es todo lo contrario, sirve para canalizar esa energía y equilibrar la vida. El hombre debería experimentar orgasmos en seco, así como tú los tuviste hoy. Practicar los masajes tántricos pueden ayudarte a convertirte en un hombre multi-orgásmico y a permanecer saludable toda tu vida”.
Ya se imaginarán mi expresión. Seguro es la misma que tienen muchos de ustedes.
Obviamente un hombre que practique el tantra debe conseguir sensaciones increíbles mientras se va volviendo experto en el tema. Pero quizás no todos están preparados para ello. Los masajes tántricos son una experiencia que conviene vivir si estás leyendo este mensaje.
Esa noche de viernes me sentí muy bien, pleno y radiante. Obviamente, después del masaje pensaba en sexo cada 5 segundos. Pero por alguna razón no tenía ganas de hacer nada. Me fui con mis amigos al teatro y a tomarme unos mezcales. Y sí sentía mucha energía, me sentía muy relajado y como si hubiese dormido 24 horas. Obviamente el fin de semana si me desquité de esa “privación de eyaculación” que yo mismo inhibí.
Creo fielmente que muchos hombres hoy en día tienen la mente muy cerrada.. Tienen miedo de experimentar. Ya que al contarle a algunos amigos de mi experiencia sus caras eran como de si hubiera matado a alguien. Mientras tanto otros amigos lo tomaron muy bien y me dijeron que les parecía padre toda la historia. Somos hombres todos (heterosexuales y homosexuales) no hay diferencia en nuestra manera de sentir.
A lo que me refiero es que, no solo hablando del masaje tántrico, tenemos que estar abiertos a que hay un mundo de experiencias que no deberíamos perdernos por lo que la sociedad piensa que “es correcto o no”. Yo si los invito a probar el masaje tántrico, a vivir su sexualidad responsablemente, a lanzarse en paracaídas y a hacer naked yoga.
“El masaje tántrico es una técnica
totalmente enriquecedora y placentera, ahora
ya disponible en México. Se realiza con un respeto
absoluto en total desnudez. Es una forma distinta de sentir
independientemente de su identidad sexual.Esta terapia
combina técnicas del masaje tradicional con la energía
sexual que se genera con el masaje de todas
las partes del cuerpo”.
Me parece interesante esta experiencia, sería padre vivirla.
ResponderEliminarcuando quieras, sera un placer. :D
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